...intento atrapar en mis poros la suave brisa, fresca, dulce que envuelve mi rostro desnudo...de pie inspiro suavemente mirando al mar, noto su frescor recorriendo mis adentros, me encojo con las manos metidas en mi chaqueta, subo los hombros dándome un abrazo interno, un mimo necesario en ese momento...el cielo con pinceladas caprichosas de nubes, algunas grises, otras ambarinas, tocadas ya por el astro Rey en su despertar diario, me saluda, respondo con una sonrisa y un leve cierre de ojos ante tanta Majestad...me siento pequeño, insignificante, ante todo lo que me rodea...la música suena en mis oídos, hace fluir aún más cualquier sentir, todo el sentir que en ese momento me rodea...lenguaje interno...exento de verbo...me reencuentro, me identifico como uno más en esta gran obra inexplicable en la palabra y en el acto, soy como la hierba mecida por el aire, viva, que hay a mis pies, como la espuma que ha dejado la mar en la arena, como la gaviota que se desliza suavemente en el aire...quién puede describir el escalofrío que me recorre esta visión, esta sensación propiciada, buscada a posta, sabida y ansiada a veces como el más dulce de los alimentos...una madrugada cualquiera, acompañado de mi fiel mp3, con su voz...
Katie Melua-I cried for you
sábado, 22 de septiembre de 2007
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